Detrás de cada pedido hay un proceso de selección, importación y control de calidad que comienza en los mercados de Tokio y Osaka y termina en tu cocina. Conoce cómo elegimos cada producto y quiénes forman parte de este proyecto.
Somos un grupo pequeño que conoce cada producto que vendemos. Probamos, seleccionamos y empaquetamos con criterio, para que lo que llega a tu casa tenga el sabor y la calidad que prometemos.
Viajó por las regiones de Shizuoka y Uji para conocer de primera mano cómo se cultiva el sencha y el matcha. Hoy elige cada lote de té que entra al catálogo y capacita al equipo en temperaturas y tiempos de infusión.
Se encarga de la logística con proveedores en Osaka y Tokio. Revisa fechas de producción, lotes y documentación de cada contenedor para que los productos lleguen con la frescura esperada y sin demoras innecesarias.
Prueba cada lote de snacks y fideos antes de que salga a la venta. Lleva un registro de texturas, sabores y fechas de vencimiento, y decide qué productos se quedan en el catálogo y cuáles se retiran.
Diseñó el sistema de empaque que protege los productos frágiles como las galletas de arroz y los frascos de salsa. Supervisa cada pedido que sale a Chile y al resto de Latinoamérica, con seguimiento hasta la entrega.
Responde dudas sobre sabores, preparación y tiempos de entrega. También lee cada reseña que dejan los clientes y comparte los comentarios con el equipo para ajustar la selección y mejorar la experiencia de compra.
Desde la primera caja enviada desde Coyhaique hasta la red de clientes en toda Latinoamérica, cada etapa ha definido cómo seleccionamos, empacamos y entregamos productos japoneses.
Empezamos con veinte referencias de snacks y fideos, elegidas a mano en tiendas de Tokio y Osaka. El primer pedido salió con empaque artesanal y una nota escrita a mano.
Ampliamos la cobertura a todas las regiones del país. Incorporamos seguimiento de entrega y cajas reforzadas para que los productos lleguen sin daños, incluso en trayectos largos.
Sumamos tés verdes, salsas tradicionales y utensilios de cocina. Cada producto pasó por una prueba de sabor y una ficha con origen, perfil de sabor y forma de preparación.
Activamos el sistema de reseñas verificadas. Hoy cada ficha incluye comentarios reales sobre textura, intensidad y maridaje, para que elegir sea más fácil.
Extendimos la operación a Perú, Argentina, México y Colombia. Ajustamos tiempos de tránsito y empaque para climas cálidos, sin perder la frescura del producto.
Lanzamos guías de preparación, catas guiadas y recomendaciones por perfil de sabor. La tienda dejó de ser solo un catálogo para convertirse en un punto de encuentro.
Lo que empezó como un viaje personal por los sabores de Tokio y Osaka se convirtió en un proyecto dedicado a acercar productos japoneses auténticos a Chile y Latinoamérica. Estos son los hitos que marcaron el camino.
Tras un viaje a Japón, Camila Navarro trajo en su maleta una selección de snacks y fideos que no se encontraban en Chile. La respuesta de amigos y familiares fue tan inmediata que decidió armar pedidos por encargo cada mes.
Formalizamos la importación directa con dos distribuidores de Osaka y Kioto. Esto nos permitió reducir plazos de entrega y ampliar el catálogo con salsas, tés y utensilios que antes eran difíciles de conseguir.
Después de varios pedidos desde Perú y Argentina, habilitamos envíos internacionales con seguimiento. El empaque reforzado y la verificación de cada caja se volvieron parte de nuestro proceso estándar.
Incorporamos descripciones detalladas de origen, sabor y preparación para cada producto. Las reseñas de clientes pasaron a ser un filtro real: solo publicamos las que llegan después de recibir el pedido.
Mudamos la operación a una bodega propia en Camino Punta El Monte. Esto nos dio espacio para mantener stock de los productos más populares y preparar pedidos en menos de 24 horas.
Lanzamos una sección de recetas y guías de preparación en el sitio. Hoy, más de la mitad de nuestros clientes vuelve a comprar un producto que descubrió gracias a una recomendación de otro comprador.